Si consideramos que para un individuo sano la dieta debe aportar una media de 2500 calorías, la contribución de las grasas debe ser como máximo el 30% y el aporte de grasa monoinsaturada (aceite de oliva) debe ser de entre 15-20%. Esto significa que habrá que consumir 500 calorías diarias totales a través del aceite de oliva.
Esto es: 4,5 - 5 cucharadas soperas de aceite de oliva por persona y día.
A continuación te damos unos consejos para adecuar la cantidad de grasa en la dieta habitual:
-No utilizar mantequilla en las elaboraciones culinarias.
-Sustitución de la fritura por otro tipo de elaboraciones culinarias con menos grasa.
-No calentar demasiado el aceite, evitando el punto de humo (si el aceite se quema se crean sustancias dañinas para el cuerpo).
-No reutilizar demasiado el aceite (pierde propiedades y se fomenta la acumulación de sustancias dañinas para el cuerpo).
-Si se consumen postres, mejor que sean caseros, moderando la cantidad de aceite en su elaboración.
-En la preparación de salsas y aliños caseros utilizar aceite de oliva y descontarlo del total aconsejado.
-Huir del consumo cotidiano de precocinados, bollería industrial o comida rápida, por su contenido en grasas de dudosa composición.
-Si se toma carne, elegirla magra y separar, antes de consumirla, la grasa visible.
-En los guisos y sopas, una vez enfriados, retirar la capa superficial solidificada de grasa.
-Consumir más pescado que carne, consumiendo pescado azul como preferente.
-El uso del huevo es perfectamente aceptado, siempre que no supere las 4 ó 5 unidades por semana.
-No abusar de la grasa láctea, consumir mejor semidesnatados o desnatados. |