Combustibles del ejercicio
Para realizar ejercicio, así como para poder llevar a cabo la vida diaria, nuestro cuerpo requiere un aporte de energía constante. Esta energía que nuestro cuerpo necesita procede de la dieta, más concretamente de dos nutrientes de nuestra dieta: la grasa y los hidratos de carbono.
La reserva de grasa en el cuerpo puede ser ilimitada, acumulándose en el tejido adiposo y en los músculos. Sin embargo, las grasas no son el primer nutriente que se utiliza para obtener energía. En primer lugar se consumen los hidratos de carbono. La reserva de hidratos de carbono o glucógeno tiene lugar en el hígado, y en menor cantidad en los músculos.
500g. glucógeno
Ej.: Adulto de 70Kg.: >>>>
16 Kg. grasa
Cuando se agotan las reservas de glucógeno (2.000 calorías aproximadamente), se utilizan las grasas y, si el ejercicio es muy intenso, también se produce un gasto de proteínas.
Condición física: con una mejor condición física, más rápido se activa el mecanismo de utilización de la grasa.
Sexo: las mujeres ahorran más glucógeno y proteínas en ejercicios de intensidad moderada.
La dieta: una dieta pobre en hidratos de carbono hace que las reservas de glucógeno se agoten demasiado pronto y se recurre entonces a las proteínas.
Condiciones atmosféricas: el calor aumenta el consumo de glucógeno muscular.
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