El corrector te permite borrar imperfecciones, eliminar zonas oscuras, cubrir manchas y mostrar un rostro más uniforme.
Es muy útil para aclarar la mirada en la cuenca del ojo, disimular los pliegues que se forman desde la comisura de los labios hasta la barbilla, o desde las aletas de la nariz hasta la boca, así como para esconder las rojeces en las aletas de la nariz.
Para iluminar tu mirada, utiliza un corrector iluminador, un tono más claro que tu piel, sobre la base de maquillaje. También puedes aplicar antes una base blanca con un lápiz blanco y luego utilizar el corrector hasta mezclarlos. Conseguirás más luminosidad en tus ojos.
En cuanto a su presentación, la variedad es muy amplia: en lápiz, en barra similar a la de los labios, en aplicador de esponja o en crema con agentes hidratantes.
Es muy importante cuidar la zona del ojo, si queremos mejorar su aspecto. Para ello tienes dos opciones: una es utilizar una crema contorno de ojos por la noche. Te ayudará a dar más firmeza a la piel de alrededor del ojo, evitando la aparición de las temidas “patas de gallo” y el envejecimiento de la piel. Otra posibilidad es (si tu problema no son las arrugas pero simplemente quieres mejorar el aspecto de la zona del ojo) utilizar un gel contorno de ojos. Evitarás que tus ojos parezcan cansados. Es ideal para aplicar antes de una fiesta y dar frescura a tus ojos.
¡Elige el tuyo!
Nina Ricci
Correcteur Multi Retouches. (21,57 €.)
Tubo con pincel de corrector fluido ultraligero que se difumina fácilmente, disimulando de manera imperceptible ojera |