Existen numerosos estudios entorno a este tema.
El pasado año, la American Journal of Epidemiology publicó un estudio realizado en Israel donde se observó un aumento del 58% del riesgo de tumores en los pacientes que más utilizaron el móvil.
Algunas de las conclusiones de estos estudios señalan un enlace entre el uso de los móviles y tres tipos de tumores: glioma (tumor cerebral), cáncer de parótida (glándula salivar situada cerca del oído) y neuroma acústico (en la parte del cerebro más próxima a los oídos).
Ocho de los diez estudios publicados en revistas científicas con comités de revisión, indican efectos negativos sobre la salud, no sólo por el uso de móviles sino también por la cercanía a las antenas de telefonía móvil.
Una investigación realizada en Alemania (Eger et al., 2.004) comprobó que el riesgo de contraer un cáncer se multiplica por 3,29 en el área interior de un radio de 400 metros de una antena de telefonía.
Otro estudio realizado por universidades de EE.UU. y Dinamarca, relaciona el uso de los teléfonos móviles durante el embarazo con desórdenes de comportamiento en la edad escolar.
Nuestros hijos siempre quieren estar a la última, mucho más en lo que a tecnología se refiere. Conocen muy bien todos los modelos de móvil y es un aparato que siempre les acompaña y del que no pueden prescindir.
La preocupación está en el caso de los niños, quienes están empezando a utilizar el móvil hoy y les queda toda una vida de exposición a estas microondas.
Los fabricantes de teléfonos móviles suelen encargar estudios para demostrar que sus productos no son malos para la salud, pero en ocasiones les es contraproducente. Es lo que ha pasado con una investigación encargada por el Mobile Manufacturers Forum (MMF) (asociación de fabricantes entre los que se incluyen Nokia, Samsung, Motorola y Sony Ericsson,entre otros). El estudio concluía afirmando quelas radiaciones del móvil pueden perjudicarnos durante nuestras horas de sueño.
Estos estudios suelen tener como conclusión que los teléfonos móviles no suponen un riesgo para la salud a corto plazo (6 años). Sin embargo, sabiendo que la mayoría de los cánceres tardan 10 años en aparecer, los resultados no son del todo tranquilizadores.
La solución más sencilla para los que quieran reducir estos posibles riesgos es utilizar el sistema de manos libres. |