Existen dos tipos de grasa Omega 3:
-La procedente de vegetales: el ácido graso linolénico se encuentra en la soja, en los frutos secos (especialmente en las nueces) y en aceites de origen vegetal (girasol, aceite de soja, de maíz, colza, etc.).
-La procedente de animales marinos: los ácidos grasos DHA y EPA se encuentran en el pescado azul y otros animales marinos.
EFECTOS CARDIOVASCULARES DE LOS OMEGA 3:
Desde la década de los 70, en que se hicieron las primeras observaciones en poblaciones esquimales, son muchos los estudios que han demostrado que el consumo de Omega 3 se asocia con una reducción de la incidencia y muerte por enfermedad cardiovascular.
Estudios recientes han demostrado que el principal beneficio derivado del consumo de una ración de pescado azul a la semana, se asocia a una reducción de la muerte súbita.
El consumo de Omega 3 también se ha relacionado con el descenso de la tensión arterial y con una bajada del colesterol total en sangre. Algunos estudios también demuestran que los Omega 3 podrían ayudar a prevenir la aparición y desarrollo de la diabetes tipo II.
Investigaciones realizadas en animales y en cultivos celulares sugieren que los Omega 3 podrían prevenir el desarrollo de arritmias.
Se ha observado también, tanto en comprobaciones en animales como en personas, que los Omega 3 reducen la agregación plaquetaria, minimizando el riesgo de trombosis.
Otro hecho bien conocido es que la ingesta de Omega 3 en seres humanos favorece una mayor respuesta vasodilatadora.
Todos estos estudios justifican que la Sociedad Americana de Cardiología recomiende:
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A las personas sin problemas cardiovasculares:
A las personas con problemas cardiovasculares ya establecidos:
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El consumo de pescado azul al menos 2 veces por semana, y aumentar el consumo de la soja y de nueces.
El consumo de pescado azul a diario e incluso plantearse la administración de suplementos de omega 3 para garantizar un aporte de un gramo diario.
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Cada día se comercializan más alimentos ricos en Omega 3.
No obstante, se ha planteado la posibilidad de que la contaminación con mercurio, que afecta a los pescados de un ciclo largo de vida (como el pez espada), podría impedir asegurar el beneficio asociado al consumo de estas fuentes de Omega 3. Por lo que la opción de tomar suplementos de Omega 3 entraña beneficios adicionales que mejoran y mantienen un buen estado de salud.